Al pase. Ole.

Con motivo del “poisson d’avril”, con todos mis respetos.

• Cada día cojo una naranja del árbol, cada día le infrinjo una herida y así hasta que no quede ninguna. Es entonces cuando el manzano tiene a punto sus frutos y se produce el mismo ritual, para gran satisfacción y placer. Estas frutas me alimentan.

• El león ve a un venado y corre detrás de él hasta que lo alcanza, lo abate y lo mata. El venado se ve sometido a una gran tensión, siente pánico, corre y corre. Sufre mucho hasta la muerte. El felino está muy excitado, disfruta de cada momento, se divierte. El león se alimenta.

• Compro erizos y gamba roja, recién pescados. Todavía están vivos. Abro los erizos rompiendo su caparazón con unas tijeras, rocío el interior con un chorrito de limón y con una cucharita recojo suavemente las huevas de color naranja intenso que se disponen radialmente. Su sabor es exquisito.

Las gambas las escaldo en agua de mar hirviendo durante 30 segundos como máximo y seguido las sumerjo en hielo en escamas para cortar la cocción. Ambos animales sufren una muerte horrenda, pero yo he disfrutado cada momento. Un pacer. Erizos y gambas me alimentan.

• Me tomo una infusión de hierbas recolectadas a la cual le pongo una cucharadita de miel, que le hemos arrebatado a las abejas de sus colmenas. Me reconforta y me alimenta.

• Desde muy antiguo se conoce la interacción toro-hombre. Por ejemplo, hay datos (pinturas principalmente) de hace 3.500 años, que ilustran el salto al toro, y hoy se sigue haciendo. Es un juego, una diversión. El salto no conlleva humillación ni muerte.

• El toro sufre a manos del torero. Éste último y el público disfrutan dando sufrimiento y humillación, el éxtasis final es la muerte del animal. Luego cada uno se va a su casa, menos el toro. No se alimentan, por lo menos de carne de toro. No se comen al toro, ni siquiera un buen guiso de rabo o unas criadillas estofadas.

Aunque es indudable que el toreo es un arte, muchos no lo sabemos entender ni apreciar. Quizá los aficionados y/o expertos, en vez de ridiculizar posturas absurdas, deberían explicarnos estos rituales que tantas pasiones despiertan. Así podríamos entenderlo y quizás compartirlo. Gracias.

Acerca de El Club de la Salud

Agricultora. Estudio cocina y sumiller (integrado conceptos).
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